La colocación de los paneles tiene más peso en el resultado que su número. Las mismas dos unidades, ubicadas al azar o clavadas en un punto de primera reflexión, dan mediciones de reverberación muy distintas. A continuación reunimos las reglas con las que se trabaja al adaptar una sala de escucha, un salón, un dormitorio, una oficina o un estudio doméstico, junto con lo que hay que evitar para que el esfuerzo no sea contraproducente.

Absorbente, difusor, híbrido: qué hace cada uno

Los paneles acústicos se dividen en unas pocas familias básicas. Cada una trabaja de otra manera y ocupa un lugar distinto en la sala.

Tipo de panel Mecanismo Banda Uso típico
Absorbente de banda ancha absorción por material poroso desde unos 250 Hz hacia arriba puntos de primera reflexión, techo
Trampa de graves (bass trap) absorción del grave, resonador o lana gruesa por debajo de 250 Hz esquinas verticales de la sala
Difusor (QRD, Schroeder, 3D) dispersa la energía en varias direcciones medios y agudos pared detrás del oyente, paredes laterales
Panel híbrido absorción y difusión en una sola pieza medios y agudos aplicación versátil en cualquier sala

 

El kit de arranque típico en una sala doméstica son absorbentes de banda ancha en los puntos de primera reflexión y trampas de graves en las esquinas. Los difusores entran cuando se quiere mantener la sensación de amplitud sin apagar toda la sala.

La simetría, primera regla

La acústica de la sala debe ser simétrica respecto al eje del oyente. Si en la pared izquierda hay un absorbente, en la derecha debe haber algo con una respuesta parecida. Si detrás de los altavoces se han colocado difusores, no puede haber por un lado una estantería y por el otro un ventanal sin compensación. La asimetría introduce diferencias de tiempo y de color en las reflexiones que llegan por izquierda y derecha, suficientes para desplazar la imagen estéreo y hacer que las fuentes fantasma se desvíen.

La simetría perfecta no existe en salas reales, porque hay puertas, ventanas, rejillas de ventilación y muebles. El objetivo es minimizar esas diferencias y compensarlas cuando sea posible. En la pared con puerta se puede añadir un panel de fieltro o una estantería, en la pared con ventana una cortina con pliegues.

Altura de montaje

Las primeras reflexiones en las paredes llegan al oído aproximadamente a la altura de la cabeza del oyente sentado. Es donde los paneles trabajan con mayor eficacia. El rango práctico en paredes laterales es tener el centro del panel a 100-130 cm del suelo para una zona de escucha sentada, y 150-170 cm para zona de pie, por ejemplo un puesto de grabación de voz.

En el techo, los paneles o nubes acústicas se colocan directamente sobre la zona de escucha o de mesa de reuniones. Es a menudo la superficie más olvidada, aunque suele ser la mayor superficie reflectante continua de la sala.

Separaciones entre paneles y perímetro total

Es una regla fácil de pasar por alto y marca una diferencia real. Cuando los paneles se cuelgan pegados unos a otros, actúan como una única superficie con un perímetro fijo. Si dejas separaciones de 10-30 cm entre paneles, el perímetro total crece y con él aumenta el efecto de difracción en los bordes. La misma superficie de paneles pasa entonces a absorber un rango de frecuencias más amplio y trabaja de forma más eficaz.

Disposición Perímetro total Efecto
Paneles pegados por los bordes mínimo actúa como una superficie única, banda efectiva más estrecha
Paneles separados 10-30 cm mayor rango de absorción más amplio, mejor dispersión de bordes
Paneles distribuidos de forma irregular máximo efecto adicional de difusión, más interés visual

 

La disposición irregular funciona especialmente bien donde importa el resultado estético, por ejemplo en un salón con una pared decorativa.

Qué no hacer

Lista de los errores más habituales en la instalación casera.

Error Por qué está mal
Panel detrás de una cortina o mueble el absorbente pierde eficacia en medios y agudos, el difusor deja de trabajar prácticamente por completo
Todos los paneles en una sola pared reflexiones asimétricas, imagen estéreo rota
Dos paredes paralelas sin tratamiento eco flotante y ondas estacionarias, la reverberación en medios no baja
Panel demasiado bajo (por debajo de 50 cm del suelo) expuesto a suciedad y golpes, fuera del camino de las reflexiones
No poner trampas de graves cuando el grave retumba los absorbentes de pared no alcanzan el registro inferior
Techo ignorado la mayor superficie reflectante continua sigue activa

 

Dormitorio, salón, sala de escucha, oficina: estrategias distintas

Cada espacio tiene sus objetivos acústicos y, por tanto, su propio conjunto de paneles.

Sala Objetivo Kit de arranque
Dormitorio descanso, fondo silencioso absorbentes repartidos por 2-3 paredes, panel detrás del altavoz del TV
Salón (función de descanso) conversación clara, reverberación más corta absorbentes en las primeras reflexiones, estantería o decoración en la pared opuesta
Salón con equipo o cine imagen estéreo limpia, grave controlado absorbentes en primeras reflexiones, trampas de graves en esquinas, difusor tras el sofá
Sala de escucha o estudio doméstico escena precisa, respuesta plana LEDE: absorbentes al frente, difusores atrás, trampas de graves en esquinas, panel de techo
Oficina, espacio abierto claridad de la voz, menor ruido nubes de techo, mamparas entre puestos, paneles en primeras reflexiones

 

En el dormitorio la prioridad es la absorción, porque la difusión aporta poco en una sala en la que se duerme. En un salón con cine en casa un difusor tras el sofá da sensación de espacio mayor sin apagar toda la sala. En los estudios el esquema Live End Dead End (LEDE) es estándar desde hace años: absorción delante, dispersión detrás, así el ingeniero oye los monitores y no la sala.

Los difusores necesitan distancia

Un difusor no funciona bien demasiado cerca del oyente. La construcción necesita espacio para que la onda pueda dispersarse y llegar al oído como campo difuso y no como una única reflexión. La regla práctica es un metro como mínimo del oyente, y en el caso de difusores QRD grandes 2-3 metros. El valor exacto se calcula a partir de la longitud de onda para la que el difusor está diseñado.

El mejor sitio para un difusor es la pared detrás del oyente (en el esquema LEDE) o los puntos de segunda y tercera reflexión de las paredes laterales en salas más grandes. En salas pequeñas un difusor demasiado cerca puede paradójicamente aumentar la sensación de reflexión en lugar de reducirla.

Cuándo encargar un proyecto acústico

Una adaptación casera siguiendo estas reglas da resultados dignos en salas domésticas típicas. En casos más exigentes (sala de escucha dedicada, estudio, sala de reuniones, oficina en espacio abierto con norma de ruido) merece la pena partir de mediciones acústicas y de un proyecto basado en las dimensiones reales del recinto. Una simulación acústica y una medición del RT60 previa al tratamiento aportan cifras concretas sobre las que dimensionar la instalación. Suele ser la diferencia entre «mejor, pero algo no cuadra» y «exactamente como debía sonar».