Las vibraciones acústicas son el fenómeno responsable de la producción de sonidos. Las ondas acústicas se propagan en un medio donde las partículas vibran. De esta manera, las vibraciones acústicas transportan energía mecánica, que es esencial para la creación de tonos. Para que el sonido sea percibido por los humanos, la frecuencia de las vibraciones debe superar el umbral de audición. Se acepta comúnmente que este rango está entre 16 Hz y 20 kHz. Dependiendo del género, la edad y las predisposiciones individuales, el rango de audición puede variar.
Las vibraciones de las partículas en un medio elástico ocurren alrededor de la posición de equilibrio de estas partículas. Esto sucede bajo la influencia de la propagación de una onda acústica, como una onda plana en el aire o ondas sinusoidales. Las ondas sonoras también pueden propagarse en otras sustancias.
La fase de vibración es una cantidad que determina la desviación de la onda en un punto y tiempo dados, en relación con su posición media. El período de vibración es el intervalo de tiempo más pequeño necesario para repetir todo el ciclo de vibración.