Flutter echo es un defecto acústico, también conocido como eco flotante. Es el efecto de ecos múltiples, donde una secuencia específica de sonidos se repite varias veces. Esto ocurre cuando las ondas sonoras rebotan en superficies planas y obstáculos, más a menudo en habitaciones pequeñas. Las ondas sonoras que rebotan repetidamente se asemejan a las alas aleteantes de los animales, de ahí el nombre de este fenómeno.

La escala de este fenómeno en habitaciones pequeñas surge del hecho de que la onda acústica tiene poco espacio y puede rebotar varias veces en las paredes antes de desvanecerse. Un ejemplo curioso de observación de flutter echo puede ser aplaudir cuando te encuentras en un pasillo estrecho.

Actualmente, el flutter echo es fácil de eliminar en la etapa de diseño de una sala de conciertos o teatro. Las ondas acústicas rebotan fácilmente en paredes que son paralelas entre sí, por lo que basta con inclinar una de ellas al menos 5° para eliminar este defecto acústico. Un apoyo adicional puede provenir de materiales que absorben o amortiguan el sonido.